VINO Y SALUD

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EL HALLAZGO DE LOS ESCOCESES
Un grupo de científicos escoceses de la Universidad de Glasgow, interesado en la promoción de la salud a través de la dieta, realizó una investigación para determinar la presencia y estimar la cantidad de ciertos compuestos polifenólicos antioxidantes, probablemente protectores de la salud, presentes en el vino. Los científicos analizaron 65 vinos tintos provenientes de una docena de países, especialmente Francia, EE.UU, Australia, Italia, Hungría, Rumania, España, Nueva Zelandia, Bulgaria, Brasil , Marruecos y Chile. Utilizando la metodología que incluye cromatografía líquida de alta presión (HPLC), midieron la cantidad de dos flavonoles específicos, miricetina y quercetina, y encontraron que los niveles de estos flavonoles variaban en un rango entre 4.6 a 41.6 mg/lt, mostrando los vinos chilenos cantidades significativamente superiores de quercetina y miricetina con relación a los otros vinos. Así, algunos Cabernet Sauvignon chilenos analizados contenían sobre 40 mg/lt flavonoles. Los autores señalan textualmente que los Cabernet Sauvignon, Merlot y Pinot Noir de Chile, contienen una Mayor concentración de flavonoles que sus contrapartes de otras localizaciones geográficas. La causa de esta cualidad tan destacada de los vinos chilenos la atribuyen tentativamente al clima, que permite obtener vino de uvas que se han dejado madurar completamente en condiciones asoleadas antes de la cosecha, y a las modernas técnicas de vinificación empleadas en su elaboración.
 

 

POLIFENOLES DEL VINO Y SALUD HUMANA  
Dr. Federico Leighton y Dra. Inés Urquiaga.
Sin duda la capacidad antioxidante del vino está directamente relacionada con su contenido en polifenoles. El tipo de polifenoles determina en ultimo término su capacidad antioxidante y su concentración cambia según variedad, área de producción, técnicas agrarias, proceso de vinificación, vendimia , año, edad, etc. La contribución de cada compuesto en particular depende no solo de su concentración y de su calidad antioxidante sino que también de su interacción con otros componentes. Numerosos estudios in vitro demuestran el efecto protector del vino sobre la oxidación de las LDL, lo que podría explicar su efecto in vivo. Los estudios de ingestión aguda demuestran que la ingestión de vino tinto esta asociada a un aumento de la capacidad antioxidante del plasma, vale decir que, en algún grado será necesario determinar, qué componentes antioxidantes del vino son absorbidos en el tubo digestivo alcanzando concentraciones plasmáticas suficientes para proteger a las LDL de la oxidación.

Los estudios de intervención a largo plazo demuestran que el consumo moderado y regular de vino eleva la capacidad antioxidante del plasma, la resistencia de las LDL a la oxidación y el contenido total de polifenoles plasmáticos. De nuestro estudio en particular, podemos agregar además, que el consumo de una dieta rica en frutas y verduras eleva por si misma la capacidad antioxidante del plasma y el contenido de polifenoles plasmáticos, factores fuertemente incrementados con la suplementación con vino.

En el estudio realizado en nuestro laboratorio se observa que una dieta rica en grasas induce daño oxidativo en el DNA, mientras que una dieta rica en frutas y verduras protege. Claramente el consumo moderado y regular de vino tinto previene el daño oxidativo al DNA inducido por una dieta rica en grasas y confiere protección adicional en una dieta rica en frutas y verduras. Estos resultados concuerdan con evidencias epidemiológicas que muestran el rol protector de frutas, verduras y vino en la reducción de ciertos tipos de cancer 50.

Nuestro estudio, además, muestra que el consumo moderado y regular de vino tinto protege la función endotelial. Cada vez hay mas evidencias que asocian disfunción endotelial con hipercolesterolemia, hipertensión, tabaquismo, diabetes y otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. Se ha postulado a la disfunción endotelial como el evento primordial en la cadena de fenómenos que lleva a la formación de ateromas. La explicación causal probablemente esta relacionada con el aporte de antioxidantes, que hace el vino tinto, que protegerían al oxido nítrico, principal regulador de la función endotelial y que es producido por las células endoteliales. Los antioxidantes del vino tinto, polifenoles, particularmente flavonoides, serían los responsables de la mantención de la actividad vascular, especialmente en los individuos que ingirieron dieta grasa la que induce estrés oxidativo.

  VINO REDUCE ARTERIOSCLEROSIS Y COLESTEROL

Un estudio elaborado por el Hospital Clínic de Barcelona confirmó que el consumo moderado de vino tiene efectos saludables en el sistema cardiovascular.

El Hospital Clínic de Barcelona y la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), presentaron en la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un estudio europeo sobre vino y enfermedades cardiovasculares.

Concluyeron que xuatro vasos diarios en hombres y dos en mujeres reducen en un 30% el factor causante de la arterioesclorosis. La bebida disminuye, además, en un 96% el colesterol malo.
La investigación pone de manifiesto lo que ya otros estudios anunciaban desde hace más de una década: las cualidades de antioxidante y antinflamatorio del vino ocasionan un efecto inhibidor en las primeras fases de la arterioesclerosis.

La novedad del estudio radica en que por primera vez se analizó la influencia de la ingesta de alcohol en humanos, a diferencia de otros que extraían conclusiones a partir de análisis epidemiológicos.
En otros trabajos, los científicos se habían limitado a comprobar que la población que tomaba una cierta cantidad de alcohol presentaba menor riesgo cardiovascular que los abstemios.

Dirigido por el equipo de Álvaro Urbano Márquez, jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic, el estudio arroja luz sobre los mecanismos del actuación del vino, cuya ingesta en pequeñas cantidades reduce la mortalidad causada por infartos y enfermedades cardiovasculares.

El objetivo del estudio europeo Vino y enfermedades cardiovasculares, de 3 años de duración, fue estudiar los mecanismos que intervienen en la reducción del riesgo coronario en los consumidores moderados de vino.

Comprobaron, así, que el consumo moderado de vino, como bebida rica en polifenoles, tiene efectos positivos sobre la salud, mensaje que viene transmitiendo la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) desde su creación en 1992, cuando surgieron las primeras noticias sobre los resultados de investigaciones científicas en relación a los valores nutricionales y las propiedades beneficiosas
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VINO TINTO CONTRARRESTARÍA EFECTOS DAÑINOS DEL TABACO

ATENAS.- Científicos griegos del Hospital Universitario de Atenas demostraron que el vino tinto podría contrarrestar los dañinos efectos del tabaco a nivel de vasos sanguíneos.

Los cardiólogos John Lakakis y Christos Papamichael, autores de la investigación, dicen que hay suficientes sustancias benéficas en dos vasos de vinos como para paliar los efectos tóxicos de un cigarrillo.

En la reunión anual del Congreso Europeo de Cardiología señalaron, por ejemplo, que los polifenoles que hay en la bebida ayudan a restablecer el daño en las arterias observables una hora después de que se ha fumado, pero que no creen que su efecto benéfico se note en los fumadores crónicos.
Fuente: Tercera digital
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  En 1991, ante 35 millones de telespectadores norteamericanos, los doctores Curt Ellison y Serge Renaud presentaron la idea de que la menor mortalidad cardiovascular de los franceses se debía a su consumo diario de 300 a 400 ml. de vino. En efecto, a pesar de tener iguales niveles de colesterol en la sangre, la tasa de mortalidad cardiovascular en Francia es un tercio de la observada en EE.UU. Esta revelación desencadenó en todo el mundo gran interés por confirmar el papel beneficioso del vino consumido regularmente y con moderación, y por describir el modo cómo esto ocurre en el organismo.

En el simposio "Salud Pública y Consumo Moderado de Vino", realizado en Noviembre de 1997 en la Pontificia Universidad Católica, especialistas internacionales y expertos nacionales revisaron evidencia epidemiológica que demuestra el efecto beneficioso del consumo moderado de vino -y quizá de otras bebidas alcohólicas- sobre el sistema cardiovascular. Al término de la jornada una mesa redonda permitió generar algunos consensos entre los participantes:

  • La ingestión segura de vino y otras bebidas alcohólicas es de 2 tragos diarios para hombres y 1 para mujeres.
  • El patrón de consumo saludable es aquel que atiende a la cantidad, a la oportunidad y a la frecuencia o regularidad del consumo. El patrón de consumo más saludable es el regular y ojalá diario, de 1 o 2 copas de vino, especialmente durante las comidas. El momento mas oportuno para consumir vino es aquel en el cual no se requiera una posterior alerta maxima de los sentidos.
  • La evidencia científica actual favorece el consumo de vino sobre el de otras bebidas alcohólicas. La preeminencia del vino como factor beneficioso se explicaría, por una parte, porque se consume durante las comidas y, por otra, por los flavonoides, compuestos del tipo de los polifenoles, que el vino contiene, en particular el vino tinto.
  • La población chilena -igual que otras- debería beneficiarse con el consumo moderado y regular de vino.
  • La moderación en el consumo de bebidas alcohólicas se adquiere y se aprende en familia. El entorno familiar es preciso para que los niños y los jóvenes adquieran el hábito de la moderación, bebiendo en las horas de las comidas, junto a sus padres. Otros entornos no son seguros para que niños y/o jovenes consuman bebidas alcohólicas.
  • Hay personas que no deben consumir bebidas alcohólicas. Mujeres embarazadas no deben consumir bebidas alcohólicas, a menos mientras no haya una evaluación concluyente de posibles riesgos. Alcohólicos o bebedores problema, sólo pueden consumir en caso de que el médico tratante se los aconseje explícita y precisamente. Personas con daño hepático y, en general, personas en tratamiento médico o recibiendo fármacos, deberán consultar a su médico.


    Consumo de vino tinto podría reducir riego de cáncer ovárico
    Las mujeres consumidoras ocasionales y moderadas de vino tinto podrían reducir el riesgo de cáncer ovárico, según indicaron científicos del Instituto de Investigación Médica de Queensland, Australia. El estudio demostró que los bajos niveles de consumo, incluso una copa a la semana, estaba asociados con un 20% menos de riesgo de cáncer ovárico, mientras que aquellas mujeres que bebían una o dos copas al día, así como las abstemias, tenían la mitad de las posibilidades de desarrollar un cáncer de este tipo.

    Dirigida por el científico australiano Penny Webb, esta investigación señaló que las mujeres que consumen otro tipo de bebidas como la cerveza o espirituosas no obtuvieron los mismos beneficios y su riesgo de desarrollar la enfermedad no se diferenció claramente de las no bebedoras.

    Tras cinco años de estudio sobre el cáncer ovárico, Webb y su equipo analizaron y compararon los datos de 696 mujeres afectadas de cáncer ovárico y 786 mujeres sin esta enfermedad, entre los 18 y los 79 años.

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