Tres "íconos" del vino dan sus recetas

Invitados por la Revista del Campo, Aurelio Montes, Agustín Huneeus y Rafael Guilisasti participaron el martes en una interesante charla donde debatieron qué tanto pesa el vino chileno en el mundo. Aquí un resumen de lo más destacado.

Agustín Huneeus
Destacado empresario, comenzó en Concha y Toro, pero ha de-sarrollado proyectos de gran envergadura como Viña Veramonte en Casablanca y Quintessa en California.

Imagen: El vino chileno tiene muy buena imagen, lo que falla es la falta de imagen país que lo acompañe. Cuando un consumidor internacional se enfrenta a esa inmensa cantidad de etiquetas, elige vinos cuyo origen es simpático, no busca un origen desconocido. La imagen que le convendría a Chile es una ecológica, de limpieza, aguas puras.

Calificación del vino: Cada mercado tiene sus fijaciones. En EE.UU. las medallas no sirven para nada. Lo que sirve son las notas que da el Wine Spectator. Pero el vino es algo sensual que tiene que gustarle a cada uno y no a los señores que lo califican. Esto de reducir el vino a un número es una aberración. La importancia de esas calificaciones es que es muy fácil vender los vinos con puntajes altos, sobre todo al nivel del consumidor común, pero la gente que sabe no se guía por lo que le gustó a ese señor.

Decisión de compra: El vino tiene un ejercicio de compra diferente a casi la totalidad de otros productos. En el vino hay que tomar muchas decisiones previas a la marca: definir rango de precio, si es tinto o blanco, cepaje, origen y luego la marca. Además, los consumidores muchas veces no eligen la marca sino que la elige el "gate keeper" o ataja goles. En el supermercado y restaurantes es el comprador el que ya ha tomado la decisión. Entonces el consumidor lo que busca más bien es la categoría, por eso lo importante es prestigiar una categoría, como Nueva Zelandia lo ha hecho con el Sauvignon Blanc, o Australia con el Shiraz.

Tendencias: La gran novedad que va a venir en el próximo decenio es una mayor tipificación por zona. Que un Sauvingnon Blanc nuestro sea diferente al de Nueva Zelandia; que nuestro Cabernet no trate de emular a uno de Napa. Ese es el paso que viene.

Vino favorito (que no sea propio): Coyam de Viñedos Orgánicos Emiliana.

 
Rafael Guilisasti

Primer vicepresidente de la Sofofa, vicepresidente de Concha y Toro, gerente general de Viñedos Emiliana.

Crecimiento: El ritmo de crecimiento de las plantaciones se detuvo. El auge se va a dar en lo cualitativo. La industria va a apuntar a un segmento de precio más alto. Otra fuente de está en la reconversión de los vinos que se destinan a la venta a granel de aquí a unos cuatro años. También debiera crecer el mercado interno, agregándole mayor valor a los productos para que no sólo se guíe por precio. También creo que va a haber nuevas plantaciones en zonas premium.

Consolidación de la industria: En la cerveza y los licores lo que se ha producido es una concentración de marcas y de la distribución, con dos o tres grandes conglomerados de fabricantes. Eso, en el vino, es difícil de conseguir. Sin embargo, se están formando conglomerados vitivinícolas y de licores orientados a buscar el dominio en la distribución. Por lo tanto, la consolidación de la industria pasa por ser eficiente en esa cadena intermedia. Está bien que miremos al consumidor, pero estemos muy atentos al problema principal, que es cómo accedemos y penetramos los canales de distribución.

Promoción: El boom exportador significó una gran diversificación de mercados, lo que nos ha permitido sortear las crisis, pero nos trae algunos problemas. El primer conflicto es juntar la plata para promoción y luego decidir dónde invertirla. Hoy tenemos cuatro o cinco mercados muy atractivos. Los recursos no dan para llegar hasta el consumidor final, así que hay que focalizarse en los "gate keepers". Los recursos del sector privado son los que están, veo muy difícil que lleguen nuevos a no ser que hubiera un cambio significativo en el nivel del precio promedio.

Mercado interno: El problema no es de litros per cápita (aproximadamente 15 en Chile) sino que tomar mejor, gastar más en vino. Que el 95% del vino chileno en el mercado interno se venda en tetra es vergonzoso. Hay que cambiar la composición cualitativa de esos vinos.

Vino favorito (que no sea propio): Casa Real de Santa Rita.

Aurelio Montes

Enólogo, socio fundador de Viña Montes y director de la Sociedad Nacional de Agricultura.

Estilo del vino: No se pueden hacer vinos específicos para cada mercado, tendría una manejo logístico y un costo imposible de llevar, pero hay tendencias. Los británicos son de un estilo más vanguardista, les gustan los vinos más afrutados, son más tolerantes a ciertos cambios como la tapa rosca. El mercado estadounidense, en cambio, es más tradicional y el gusto por la madera aún está vigente. En lo personal, lo que busco cuando hago un vino es tratar de potenciar al máximo lo que me entrega un terruño, porque no puedo pelear con la naturaleza. Como los enólogos viajamos mucho y estamos muy expuestos al consumidor, sabemos que los vinos exitosos son los de taninos suaves, de buen cuerpo, de colores y fruta expresivos y con buenas características del cepaje.

Seriedad de la categoría "premium": En general las viñas chilenas son serias y honestas y los vinos premium se hacen con criterio bastante "verdadero", porque sabemos que el engaño es pan para hoy y hambre para mañana. Además, hay algunos puntos evaluativos en el mercado, como los del Wine Spectator que son un termómetro de cómo la industria ha ido evolucionando. Chile hace cinco años prácticamente no había podido superar los 90 puntos. En los últimos 5 años hay varias etiquetas chilenas que han pasado la barrera. Eso revela que el esfuerzo ha ido dando sus frutos.

Argentina, gigante dormido: Los argentinos no son novatos, tienen una cultura vitivinícola mucho más poderosa que la nuestra. El mercado local es muy potente y si no han salido a exportar es porque el mercado interno es tan atractivo que no ha sido necesario. Argentina es un gigante dormido en la exportación. De a poco su industria está tomando una vocación exportadora, especialmente con la llegada de grandes inversiones extranjeras. Argentina va a seguir su desarrollo normal sin que Chile sea un catalizador que lo apure más allá de lo normal.

Vino favorito (que no sea propio): Clos Apalta de Casa Lapostolle.

 

 
Revista del Campo - El Mercurio 16.05.2005.  

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