VALLE DEL MAULE

La más sureña de las rutas tiene una amplia oferta de viñas por conocer, pero aún esta en deuda.

La escala en las oficinas de la Ruta del Vino del Maule es inevitable.  La razón es simple.  Acá una amplísima y atractiva enoteca, donde se encuentran todas las variedades de vinos que producen las viñas asociadas.  Y la otra ventaja de la oficinas que puede comprarlos ahí mismo.  Cada botella se vende al mismo precio que en las tiendas y de las viñas y, en algunos casos, hasta más barata.  Y como la idea no es comprar a ciegas, puede degustar ahí mismo.  La cata de un vino reserva cuesta quinientos pesos, y puede probar hasta diez vinos a elección por sólo tres mil.  Las oficinas de la Ruta están en el Centro Cultural Huilquilemu, camino a San clemente, a siete kilómetros de la Panamericana Sur.  Ahí comparte espacio con un restaurante, y un museo de arte religioso que en verdad podría pasarse de largo.  Lo mismo con algunas de las viñas posibles de visitar.  Tabontinaja es una de las excepciones, porque aporta una de las pocas novedades en un tipo de circuito donde parece todo visto:  acá encuentran un "muestrario" de todas las cepas que se plantan en Chile.  Es decir, en pocos metros uno encuentra hileras de carmenere, merlot, pinot y hasta de "tintorera", uva cuya única utilidad es darle color a los vinos.

Vendimia:  No están definidas fecha ni programa.

Circuito:  De medio día (mañana o tarde), con visita a dos viñas, cuesta 22 dólares por persona (diez sin transporte). Un día con visita a dos viñas, almuerzo y visita al Museo Huilquilemu, 55 dólares por persona (33 sin transporte).  Los circuitos "Vino y pueblo coloniales" (dos días, con visita a tres viñas y Museo Huilquilemu, recorridos por los pueblos de Villa alegre y Yerbas Buenas, almuerzo y alojamiento).  y "Vino y naturaleza" (lo mismo, pero con visita a la Reserva Nacional Altos de Lircay en lugar de los poblados) cuestan 125 dólares (noventa sin transporte)  Todas las tarifas son en base doble.
Imperdible:  La Casa Chueca es un refugio a pocos kilómetros de Talca, donde mochileros, y más de algún turista que ya recorrió las viñas, conviven en un relajado desorden.  ¿Y qué con eso?  Que Franz, el austriaco que creó este refugio, es experto en la cordillera de la zona; escribió un libro, edita mapas de trekking y es mejor referente para lanzarse en busca de espectáculos naturales.  Si le tincó quedarse; debe saber que la mayoría de las habitaciones con colectivas:  7.500 pesos por persona en cabaña para seis, 8.500 en cabaña para cuatro, 9.500 en habitación triple y 20.000 pesos en una pieza solo.

Dormir:  Termas de Quinamávida.  Luego de un período algo descuidado, se ha puesto al día y tiene un buen restaurante.  Habitaciones desde 40 mil pesos. Kilómetro 16 camino a Colbún. (Te: 73-213887)

Comer:  Toro Bayo, es uno de los sitios más concurridos de los alrededores de Talca, así que conviene asegurarse con reservas;  especialidad en carnes.  Camino Las Rastras Tel. 247643.
  
(Fuente:  Revista del Domingo 02.03.2003 - Diario El Mercurio)

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